
Este es mi sobrino (político) Ismaïl. Acaba de cumplir un año.
Pero como solía decir mi abuela, sabe latín.
Cuando lo volví a ver estas navidades, había pasado de ser un muñequito inmovil, a convertirse en un verdadero torbellino.
No quiero pensar en como estará en nuestra próxima visita.